( ¿ sabes....? tenías algo que decirnos...
la contemplación de la eternidad es un hábito,
que se interrumpe con las risas de los necios,
que se despide con las lenguas de los muertos )
dime, no tengo tanto tiempo,
escucho todas voces a lo lejos
escucho a los robots y a la conciencia
ahora te digo: escucha con vehemencia
escucha con amor, ya hay quienes se han ido
mi amigo miraba por su vida,
su mirada de asombro y de desvelo
el tiempo le llevo bellos senderos
en caminos el tuvo siempre dignos,
humanos, sus tratos y su mundo
(es fácil decir que ya se ha ido,
es duro saber del no regreso)
yo sé que el ya descansa en otro mundo
y el nuestro se reduce si negamos
el nuestro se destruye si olvidamos
(para Alfredo B., donde sea que haya ido, 2010)