Estuve escribiendo para no gritar lo que escribo.
Me salvé del invierno que soy pero en las noches en mi nuca aún golpea el infierno que fui.
Las canciones se repiten pero no son eternas, esa canción que termina es la agonía de mi mundo.Pero cuando tu y yo destruimos todo, solo quedo entera "nuestra canción".
La que comienza alimenta mi imaginación falaz.Y no estas ya aqui.
Escribo para narrar tus fechorías, las de aquellas noches disolutas, en que me alejaba de mí para acercarme a ti, especialmente escribo para borrar esa noche en que, con la chaqueta en mano que te regalé, corriste...solo para caer algunos metros adelante.
Y bebiendo mi grotesco refresco, lleno de gas, escribo casi dormitando, anhelando nuestro posible reencuentro fastuoso, en esa biblioteca extraña donde, con esqueletos de cetáceos, hicieron esculturas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario