
...era el tiempo de pocas llamadas por skype
y todavía nos conformabamos con vernos
y estrechabamos lazos al tiempo que,
preservabamos una destrucción metículosa
de mucho de lo que habiamos aprendido;
cada quien, cada cual,
tomamos prestado lo mejor, lo peor
y lo destruimos, preservando esa destrucción
como un logro humano, un orgullo absurdo,
el ser enemigos uno del otro
nos unió desesperadamente
en una danza macabra
que según creíamos era el amor,
quien asustado de lo que provocamos
resolvió largarse
solo regreso para pedir perdón
por acercarse a quienes resuelven,
ahogar ese tipo de situaciones
en su bien trabajada parábola del caos...
y a mi me gusta el caos,
pero compartirlo requiere
de malas artes
de ciencia aparte
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